Ella juega con su cuerpo desnudo en medio de la noche
con dos velas y una botella de vino a medio tomar.
Sabe que el la esta viendo...Sus movimientos sensuales
lo excitan , lo llevan al extremo lo vuelven el animal que ella quiere
que sea....
Sus pechos danzan al compás del vaivén del deseo , su vientre
húmedo y rosado deseoso de ser manipulado se hincha a medida
que él se acerca...
Un pestañear y los cuerpos se entrelazan, se unen se unifican
se vuelven una sola piel...Los gemidos se adueñan de habitación,
de la noche, de la muerte que absorbe cada sudor y los trasforma
en lágrimas...
JUAN ARÉVALO
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